WRI México y un consorcio internacional desarrollarán durante 36 meses un proyecto para estudiar la relación entre contaminación atmosférica, cambio climático y salud pública, con la electromovilidad como caso de estudio en la Zona Metropolitana del Valle de México
Más de 61 mil muertes en México por contaminación
La contaminación atmosférica provocó más de 61 mil muertes atribuibles en México durante 2023, de acuerdo con datos del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), mientras que la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara mantienen niveles de partículas PM2.5 por encima de las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ante este escenario, WRI México y un consorcio internacional pusieron en marcha un proyecto para analizar cómo las acciones de mitigación del cambio climático pueden contribuir simultáneamente a mejorar la calidad del aire y proteger la salud de la población, particularmente en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).
El proyecto, denominado “Impulsando aire limpio en la ZMVM mediante acciones de mitigación climática: caso de estudio sobre electromovilidad”, fue seleccionado entre 11 iniciativas a nivel mundial, correspondientes a ocho países, dentro de la convocatoria Climate & Health Award de Wellcome Trust. En México forma parte de únicamente dos proyectos seleccionados.
La iniciativa tendrá una duración de 36 meses y será encabezada por WRI México, con la participación de especialistas nacionales e internacionales. Su objetivo es generar evidencia científica que permita identificar acciones capaces de reducir simultáneamente las emisiones contaminantes y los impactos del cambio climático, incorporando sus efectos sobre la salud.
Durante la primera sesión del Consejo Asesor Técnico, realizada en el marco del Día Internacional del Aire Limpio y Cielos Azules, se destacó la estrecha relación entre política climática y salud pública.
El embajador de Noruega en México, Dag Nylander, señaló que la contaminación del aire está asociada con más de 61 mil muertes prematuras anuales en el país, incluidas más de 5 mil 800 en la Ciudad de México. También destacó la importancia de compartir conocimiento científico entre países para enfrentar problemas ambientales que trascienden fronteras.
Adriana Lobo, directora general de Presencia Global y Acción Local de WRI, explicó que el proyecto pretende integrar dos agendas que frecuentemente se abordan por separado: la lucha contra el cambio climático y la mejora de la calidad del aire.
La electrificación del transporte público será uno de los casos centrales de análisis, con especial atención en los posibles beneficios que tendría para la salud y en la manera en que estos beneficios se distribuirían entre distintos grupos de población, particularmente aquellos en situación de vulnerabilidad.
El proyecto contempla tres principales frentes de trabajo
El primero será generar evidencia científica mediante modelos y monitoreo de la relación entre las emisiones vehiculares, la calidad del aire y la salud, con el propósito de obtener información con el nivel de detalle necesario para respaldar la toma de decisiones.
El segundo consistirá en evaluar los impactos sanitarios de distintos escenarios de mitigación climática. A través de modelos integrados y evaluaciones de impacto en salud se estimarán los beneficios derivados de reducir la exposición a contaminantes, incluida la electrificación del transporte público en la ZMVM.
El tercer frente estudiará específicamente la electromovilidad y su potencial para reducir la contaminación atmosférica y generar beneficios para la salud de quienes habitan la región. Los resultados serán utilizados para codiseñar, junto con actores relevantes, posibles escenarios de intervención.
Beatriz Cárdenas, investigadora líder y directora de Una Atmósfera en WRI México, señaló que, aunque el Valle de México ha registrado avances en materia de calidad del aire, todavía existe una brecha importante para garantizar condiciones saludables para toda la población.
La investigadora explicó que el propósito final es desarrollar un marco de intervención que permita identificar y promover acciones capaces de mitigar de manera simultánea el cambio climático y la contaminación atmosférica, incorporando de manera explícita sus efectos en la salud.
El consorcio reúne especialistas de WRI México en calidad del aire, movilidad urbana, desarrollo urbano y economía ambiental, además de investigadores del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), el Instituto Meteorológico de Noruega (MET Norway), el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y especialistas externos en salud pública, economía ambiental y monitoreo.
La iniciativa cuenta además con la colaboración de instituciones como las secretarías de Movilidad de la Ciudad de México y del Estado de México, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), la Subsecretaría de Regulación Ambiental de SEMARNAT y COFEPRIS. El consorcio busca ampliar sus alianzas con instituciones académicas, gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil.

Para WRI México, el reto consiste en generar conocimiento que permita vincular las políticas de movilidad y mitigación climática con resultados concretos para la salud pública. En una región metropolitana donde millones de personas están expuestas cotidianamente a la contaminación atmosférica, la calidad del aire se plantea así no sólo como un problema ambiental, sino como un asunto directamente relacionado con el bienestar y la salud de la población.
El proyecto desarrollará durante los próximos tres años investigación, modelación, monitoreo, reuniones técnicas y seminarios con especialistas, con la intención de aportar evidencia para la construcción de políticas públicas que permitan avanzar hacia un transporte más limpio y una mejor calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México.
