La Casa del Gatito Gordo, proyecto fundado en Ciudad de México, combina refugio y servicios especializados para rescatar, esterilizar y resguardar gatos, con el fin de reducir el abandono y promover la tenencia responsable
Refugio capitalino impulsa rescate responsable
En la Ciudad de México, el abandono de animales domésticos continúa siendo un problema persistente que afecta tanto al bienestar animal como al equilibrio ambiental urbano.

Frente a esta situación, iniciativas independientes han surgido para atender el rescate y cuidado de gatos en situación de calle. Uno de estos proyectos es La Casa del Gatito Gordo, organización que funciona como refugio y centro de servicios para apoyar a personas que desean rescatar felinos, pero no cuentan con experiencia o recursos suficientes.
En entrevista para Prensa Animal, Karina Parra, fundadora del proyecto, explicó el origen de la iniciativa, los servicios que ofrecen y la importancia de intervenir antes de que los animales sufran accidentes o enfermedades.
—¿Qué es La Casa del Gatito Gordo y cuál es su objetivo?
—Es un proyecto que combina refugio y servicios. Comencé rescatando gatitos por
cuenta propia y después creé servicios para poder financiar los rescates.
Ayudamos tanto a rescatistas como a personas que quieren ayudar, pero no saben
cómo hacerlo.
—¿Qué tipo de servicios ofrecen?
—Tenemos trampeo, esterilización bajo el método TNR, renta de trampas y
transportadoras, guardería para gatos rescatados y hotel para gatos domésticos.
También damos asesoría para procesos de rescate y adopción.
—¿Quiénes solicitan más apoyo?
—La mayoría son personas que nunca han rescatado, pero quieren ayudar. Algunos
contratan todo el proceso y otros solo el trampeo, porque muchos gatos son
ferales y no se dejan agarrar.
—¿Desde cuándo trabajan formalmente?
—Yo rescato desde 2016, pero como proyecto registrado iniciamos en 2022. Desde
entonces hemos podido ayudar a más animales y trabajar de forma más organizada.
—¿Con qué equipo cuentan?
—Tenemos dos veterinarios de planta que revisan a los gatos y dan seguimiento
médico. También acudimos a hospitales veterinarios cuando es necesario.
—¿Qué se necesita para contratar sus servicios?
—Deben comunicarse con nosotros, decir cuántos gatos hay, el lugar donde están
y si cuentan con permiso para trabajar ahí. Con eso hacemos una cotización.
—¿En dónde trabajan?
—Solo en la Ciudad de México, pero cubrimos todas las alcaldías.

—¿Qué requisitos piden para pensión o guardería?
—Que los gatos estén vacunados, esterilizados, desparasitados y con pruebas
negativas de sida y leucemia felina.
—¿Qué mensaje final daría a la gente?
—Que no esperen a que el animal esté herido para ayudarlo. Los gatos en la
calle no están seguros. Si alguien quiere apoyar, puede hacerlo con orientación
o con nuestros servicios. Rescatar a tiempo puede salvar vidas.
El trabajo de refugios independientes como La Casa del Gatito Gordo evidencia la falta de atención institucional suficiente frente al abandono animal, pero también demuestra que la organización ciudadana puede generar soluciones concretas. La combinación de rescate, esterilización y orientación a la población permite no sólo salvar animales, sino prevenir el crecimiento descontrolado de colonias felinas y los problemas sanitarios y ambientales que esto genera.
La invitación de sus integrantes es clara: la protección animal no debe comenzar cuando el daño ya ocurrió, sino desde la prevención y la responsabilidad colectiva.

