Estudio piloto demuestra que es posible recuperar y reciclar envases de poliestireno de alto impacto postconsumo, sentando las bases para el desarrollo de un modelo escalable y replicable
Buscan incrementar el reciclaje de poliestireno
El Pacto de los Plásticos de México (PPMX), iniciativa coordinada por WWF México, presentó los resultados de un estudio piloto enfocado en la recuperación y valorización de envases y empaques de poliestireno de alto impacto (HIPS, por sus siglas en inglés), un material plástico que, a pesar de ser ampliamente utilizado en productos lácteos, actualmente cuenta con bajos niveles de valorización y acopio en México.

El estudio se elaboró con Ecolana, Resirene y Grupo México Recicla y fue liderado por empresas que son parte del PPMX como Danone, Lala y Yakult. Los primeros resultados muestran un importante potencial para la circularidad del HIPS.
Entre julio y octubre de 2025, el estudio experimental de acopio logró recuperar 504 kilogramos de HIPS postconsumo mediante la colaboración con centros de acopio y personas recicladoras de base en Ciudad de México, Estado de México y Puebla. A la fecha, este esfuerzo ha logrado el acopio de más de 1 tonelada de este material.
Paralelo a este acopio, se realizó una prueba de compra de HIPS a gran escala con el fin de identificar las necesidades de su procesamiento, lavado y triturado para cumplir con las certificaciones de resinas recicladas que puedan reincorporarse en empaques y envases en contacto con alimentos.
Los hallazgos del piloto muestran que incrementar la valorización del HIPS en México es posible, pero requiere acciones coordinadas entre empresas, recicladores, transformadores y otros actores clave para:
Mejorar la identificación de los materiales desde el diseño del empaque, por ejemplo, incluyendo el número de polímero al que corresponden.
Desarrollar campañas de concientización para consumidores de productos sobre cómo se debe entregar el material sin residuos orgánicos y su correcta separación.
Incrementar la inversión en infraestructura especializada para este tipo de material, incluyendo maquinaria dedicada a su selección, lavado y procesamiento.
Generar compromisos por parte de los dueños de marca sobre compra de resina reciclada que cumplan con los requerimientos para el contacto con alimentos.
Este estudio cobra especial relevancia en el contexto de la entrada en vigor en enero del 2026 de la Ley General de Economía Circular, que impulsa esquemas de Responsabilidad Extendida del Productor y exige mayores capacidades para la recuperación, trazabilidad y reincorporación de materiales en nuevas aplicaciones.
“La experiencia demuestra que los materiales considerados difíciles de reciclar pueden incorporarse a modelos de economía circular cuando existe colaboración entre toda la cadena de valor. Este piloto permite generar evidencia y aprendizajes para construir soluciones escalables que contribuyan al cumplimiento de los nuevos objetivos regulatorios y ambientales del país”, dijo Ninel Escobar, Directora de Cambio Climático y Economía Circular, WWF México.
Descarga aquí el estudio: ¿Cómo facilitar la valorización a escala de empaques y envases de poliestireno de alto impacto? Resultados de un piloto con productos lácteos en el centro de México”.
