Expertas urgieron a la OMS a declarar el cambio climático como una emergencia sanitaria internacional
Cambio climático ya es una crisis sanitaria: OMS
El cambio climático representa una crisis inmediata para la salud, la alimentación, el agua y la seguridad global, advirtió la Comisión Paneuropea sobre Clima y Salud a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Comisión, integrada por ex ministras, académicas y representantes de la sociedad civil, presentó 17 recomendaciones dirigidas a la OMS enfocadas en cuatro ejes: reconocer el cambio climático como una amenaza sanitaria, transformar los sistemas de salud, fortalecer la acción local y reformar los modelos económicos que impulsan la crisis climática.
El grupo de expertas advirtió que los esfuerzos para frenar el cambio climático han sido insuficientes y urgió a la OMS a reconocer formalmente la crisis climática como una emergencia sanitaria internacional.
“La crisis climática supone una amenaza para nuestra seguridad, los derechos humanos y la salud. La acción climática no es solo una necesidad, sino una inversión para construir sociedades más justas y resilientes”, declaró Katrín Jakobsdóttir, presidenta de la Comisión Paneuropea sobre Clima y Salud.
Ante la publicación del informe, Sofía Ruiz Oldenbourg, gerente de Políticas Alimentarias de Alianza Alimentaria y Acción Climática, señaló que la crisis climática exige respuestas urgentes y coordinadas desde distintos sectores, incluido el alimentario.
“Los efectos del cambio climático ya están impactando la alimentación, el acceso al agua y la capacidad de las personas para vivir en entornos seguros y saludables. Enfrentar esta crisis requiere transformar sectores clave como los sistemas alimentarios”, afirmó Ruiz Oldenbourg.
Riesgos para la salud
La Comisión informó que el cambio climático ya está provocando múltiples impactos en la salud, desde enfermedades cardiovasculares y respiratorias hasta complicaciones en el parto, enfermedades infecciosas, afectaciones a la salud mental y mortalidad derivada de fenómenos meteorológicos extremos.
En 2024 más de 63 mil personas murieron en Europa por causas relacionadas con el calor. Además, la contaminación del aire derivada de la quema de combustibles fósiles genera alrededor de 600 mil muertes prematuras cada año.
Las olas de calor también intensificaron las sequías, responsables del 54 % de las pérdidas agrícolas en Europa. Como consecuencia, un millón de personas enfrentaron inseguridad alimentaria moderada o severa.
Los costos económicos también aumentaron. A nivel global, se perdieron 640 mil millones de horas de trabajo debido a la exposición al calor, mientras que en Europa las sequías generan pérdidas de alrededor de 28 mil millones de euros anuales para la agricultura.
Recomendaciones para cambiar de dirección
Las y los expertos de la Comisión enfatizaron que enfrentar el cambio climático y sus impactos en la salud requiere coordinación más allá del sector sanitario, involucrando a organismos internacionales, gobiernos y actores de distintos sectores.
La urgencia es cada vez mayor, ya que esta crisis está agravando la inseguridad alimentaria e hídrica al afectar las cadenas de suministro, reducir la producción agrícola y comprometer la disponibilidad de agua dulce, con impactos directos en la nutrición, la salud y los ecosistemas.
Entre sus recomendaciones destaca garantizar que los alimentos saludables, con mayor presencia de productos vegetales y de producción local cuando sea posible, sean accesibles y asequibles en espacios públicos como escuelas, hospitales y centros de trabajo. La Comisión también llamó a eliminar los subsidios globales a los combustibles fósiles, que en 2024 ascendieron a 6 trillones de euros, equivalentes al 6.4 % del PIB mundial.
En ese sentido, Sofía Ruiz Oldenbourg señaló que transformar los sistemas alimentarios será fundamental para enfrentar los impactos del cambio climático en la salud y el medio ambiente.“La alimentación debe ocupar un lugar central en las soluciones climáticas. Impulsar entornos alimentarios más saludables y sostenibles puede reducir emisiones, proteger recursos naturales y, al mismo tiempo, mejorar la salud de las personas”, afirmó.
Finalmente, la Comisión enfatizó que sus “recomendaciones son realistas y viables, y pueden generar impactos duraderos para proteger la salud y enfrentar la crisis climática”.

